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lunes, 26 de agosto de 2013

"ALQUILER" lista de supervivencia para nuevos inquilinos



 
Las dudas entre comprar o alquilar son todo un clásico, como pudimos ver en una de nuestras últimas infografías. Pero, supongamos, que esa decisión ya está tomada: vas a buscar una casa para alquilar.
Quizá no se trate de una decisión de tan largo plazo como la de comprar, pero eso no lo convierte en una decisión fácil. Mudarse conlleva dinero, energía y un tiempo de búsqueda considerable. Por eso, si estás pensando en cambiar de casa (o en emanciparte) te recomendamos que no te dejes llevar por la primera impresión ni elijas por criterios poco racionales.
Aquí te dejamos con una lista de cosas imprescindibles para que medites y no te precipites al tomar ninguna decisión. ¿Se te ocurre alguna más? 


Antes de empezar a buscar
¿Te has planteado si de verdad perece la pena cambiar de casa o si es el momento de emanciparte? No te dejes llevar por un impulso momentáneo. Según en qué ciudades, el alquiler puede suponer un importante porcentaje de tus ingresos. Si la decisión está clara, empieza con la lista.
Cada persona tiene sus criterios: aunque en general la mayoría prefiere una casa con mucha luz, con una buena distribución de habitaciones, fácil de limpiar, etc., hay casos particulares en los que quizás prefieras una casa diferente (con menos luz, si estás poco tiempo en la vivienda; con una distribución especial en casos en los que se trabaje en casa, por ejemplo, etc.). 

Búsqueda

  Márcate un precio máximo.
  Acota la zona en la que quieres buscar.
  Piensa en las necesidades de espacio en un plazo de tiempo medio (1 – 2 años).
  Decide si la quieres amueblada o sin amueblar.

Estas preguntas, relativamente básicas, son las más importantes. Por ejemplo, los muebles no sólo suponen un cierto desembolso (algo que podrás comprobar echando cuentas en tiendas online), también serán algo que condicione futuros alquileres: las casas amuebladas ya no serán una opción tan válida. 

Revisando anuncios
  El anuncio cumple los requisitos iniciales que te has marcado.
  La casa tiene aire acondicionado (en caso de que vivas en una zona calurosa).
  La casa tiene calefacción.
  Buen estado de los muebles (en caso de quererla amueblada).
  La vivienda está bien aislada.
  Ten en cuenta el sobreprecio (en base anual) en caso de que el piso sea de agencia.

Si tienes poco tiempo, es importante que priorices: ¿de verdad merece la pena que vayas a ver esa casa? Si no encaja en tus criterios, ahorra tu tiempo (y el del casero o agente). 


Planeando la visita
  El casero o casera parece simpático.


Aunque en general no vayas a ver mucho al propietario una vez cerrada la transacción, es importante “calar” su personalidad: si surge algún problema necesitarás su ayuda. 

En la visita

  La realidad se ajusta a las fotos.
  Los electrodomésticos funcionan.
  Comprueba la luminosidad, debes hacer las visitas durante las horas de luz solar.
  Comprueba que están los electrodomésticos que deberían estar según el anuncio y su estado.
  Comprueba los interruptores.
  Comprueba el aislamiento.
  ¿Calefacción central?
  ¿Calefacción individual?

Si visitas una casa en verano seguro que te fijas en si la casa es “fresca” o no, en si hay aire acondicionado o no… Pero dentro de unos pocos meses llegará el invierno y te puedes arrepentir de que no haya calefacción.
En general, una casa “fresca en verano” es también “caliente en invierno”. En esto influyen muchos factores, desde la orientación a las condiciones de las ventanas.
Otra cosa: si la calefacción es central y la comunidad la paga el casero, podría ser un ahorro importante. 

Revisando las condiciones y negociando
 
  Los gastos de comunidad los paga el propietario.
  Pregunta si es necesario aval bancario.
  Hay contrato.
  Revisa las condiciones de la fianza (¿cuántos meses?).
  Ten en cuenta la comisión de la agencia (en caso de no ser piso particular).

Generalmente, sólo nos fijamos en el precio mensual, pero para poder comparar viviendas en igualdad de condiciones deberías tener en cuenta también:
  • Gastos de Comunidad. Normalmente la paga el dueño, pero es bueno asegurarse.
  • Aval bancario. Depende de la cantidad, puede ser un importante sobrecoste al mes. En caso de ser obligatorio tenlo en cuenta a la hora de calcular el precio final.
  • Comisión de agencia. Como norma habitual será un mes del importe de alquiler. Una forma sencilla de incorporarlo a tus cálculos es dividir el precio de un mes entre doce y sumarlo a la cuota mensual: te resultará más fácil comparar precios si “mensualizas” este gasto.
  • Fianza. Una parte de tus ahorros estará en manos de otra persona mientras dure el alquiler. Es algo a tener en cuenta: deberías tener unos ahorros extra para imprevistos y contar con que no podrás invertir o gestionar ese dinero. Un mes de fianza es lo habitual, más de dos suele ser algo exagerado.

Es la casa, ¿qué más debería mirar?

  Revisa el contrato con algún experto.
  Pide los datos del seguro de la vivienda.
  Realiza un inventario de lo que hay en la casa junto al casero.
  Guarda a mano los datos de contacto del casero.

Si ya te has decidido por una casa, que cumple tus criterios y tus necesidades, has revisado las condiciones y crees que es la adecuada, ya sólo te queda revisar los últimos flecos.
Es importante tener el contacto del propietario a mano, nunca se sabe cuándo lo necesitarás. 


Para cualquier duda o asesoramiento, info@ipveuropa.com o a través de www.ipveuropa.com

domingo, 14 de julio de 2013

¿Cómo vender antes su casa? Muebles de cartón, una opción para vender más rapido



Vender una casa se ha convertido en una tarea larga y tediosa lejos de lo que suponía hace apenas cinco años.

 Vender una casa se ha convertido en una tarea larga y tediosa lejos de lo que suponía hace apenas cinco años. Inmobiliarias y particulares están basando su estrategia fundamentalmente en bajar los precios que, en algunos casos, han llegado a rebajar hasta un 70%. Sin embargo, hay otras formas de conseguir vender una vivienda y que no pasan por bajar tanto el precio. El Home Staging es una de ellas, se trata de una técnica de marketing inmobiliaria que se basa en mejorar la imagen de una vivienda en venta o alquiler. Las últimas tendencias en este tipo de técnicas utilizan incluso muebles de cartón para ambientar el hogar y que se venda más rápidamente.


El concepto viene de EEUU y en España es aún poco conocido pero con la actual crisis del mercado inmobiliario está ganando cada vez más adeptos. La primera imagen es la que cuenta ya sea cuando el vendedor enseña una vivienda a un potencial comprador o cuando se exponen fotografías de la misma en las inmobiliarias.
IPVEUROPA, explica que uno de los principales 'pecados' que cometen los interesados en vender su vivienda es que "opinan que su casa está bien tal y como está. Pero como con cualquier cosa que quieres vender, hay que presentarlo bien para venderlo antes y por mejor precio".
Según estudio realizado en Francia, las viviendas que se someten a este tipo de prácticas se venden cuatro veces más rápido, en 35 días de media con respecto a los 130 días que se tarda en vender una casa sin Home Staging.
IPVEUROPA considera que lo principal para 'mejorar la cara' de un inmueble a la hora de ponerlo a la venta es despersonalizarlo, es decir, "presentar la vivienda más neutra para atraer a un público más amplio". Las principales claves son:
  • La casa debe estar limpia y ordenada.
  • Las pequeñas imperfecciones arregladas.
  • Distribución perfecta para mostrar todas las posibilidades de la casa.
  • Destacar la luz y el espacio de la casa.
  • Presentar un estilo neutro, no se trata de tu gusto personal. Es conveniente evitar fotos personales, mascotas, etc.
En muchos casos, el particular que está interesado en vender una casa todavía vive en ella por lo que, a priori, puede parecer muy complicado llevar a la práctica todos estos consejos. En este sentido, IPVEUROPA recuerda que cuando uno entra en la fase de venta de su vivienda, tiene que tener en cuenta que "su casa ya no es solo su hogar. Se ha convertido en una casa que tiene que ser también un potencial hogar para el comprador". Por eso, se recomienda que "conviene reorganizar los espacios y en algunos casos será incluso mejor alquilar un guardamuebles para poder tener la casa más diáfana".

Una opción útil y barata

La última tendencia en el Home Staging son los muebles de cartón. Vender una vivienda vacía es más complicado ya que es difícil para el potencial comprador hacerse una idea del espacio real que tiene. Una de las opciones para presentar mejor su vivienda puede ser utilizar este tipo de muebles que, además de económicos facilitan visualizar el tamaño potencial del inmueble.
Esta opción es muy útil para pisos piloto o con una decoración demasiado antigua. Además, son fáciles de colocar y su distribución se puede modificar dependiendo del cliente.

martes, 9 de julio de 2013

Al español le cuesta vender a pérdida, pero a veces hay que hacerlo "CULTURA FINANCIERA"



"En España no existe cultura financiera. Se piensa más en el gasto que en el ahorro. Y la gente no planifica".  IPVEUROPA cree que no hay planificación financiero-fiscal.
Este planteamiento también sirve para la que ha sido la principal inversión de muchas familias en las últimas dos décadas: el ladrillo. En este sector creen que sigue habiendo "oportunidades", aunque quizás no en España. Eso sí, hay que tener en cuenta que si se tiene un piso como forma de ahorro hay que tener valentía para tomar decisiones difíciles: "Al español le cuesta vender a pérdida, pero a veces hay que hacerlo".

Los españoles no piensan demasiado en su futuro. Y, evidentemente, eso se acaba traduciendo en sustos que, además, muchas veces llegan en el momento más inesperado e inadecuado.
Así, sólo el 44% de nuestros vecinos asegura que tendría capacidad económica suficiente para afrontar sus gastos habituales durante tres meses si mañana se quedara sin ningún ingreso. Una situación lógica en un país en el que el 39% de sus ciudadanos admite que "no ahorra nada" y apenas el 15% lo hace periódicamente.
Esto no es cosa sólo de la crisis. Pero la recesión ha agravado las cosas. Por un lado, la presión fiscal ha subido, con más de 30 incrementos de impuestos. Un trabajador con un salario medio paga más del 50% de sus ingresos a Hacienda. Y si miramos al futuro, la cosa se complica, con un sistema público de pensiones que está al límite de su capacidad. Sin embargo, sólo el 48% de la población cuenta con un plan privado, a años luz de lo que ocurre en otros países europeos.
Ni siquiera pueden estar seguros de que sus herederos podrán aprovecharse de lo que han conseguido a lo largo de su vida. Por eso, las renuncias a las herencias han aumentado un 110% desde 2007. El coste de asumir las deudas del finado a veces supera los posibles beneficios. Y no hay muchos lugares a los que agarrarse. Casi el 95% de los ciudadanos cree que los bancos (se supone que sus asesores en estos temas) son los culpables de la crisis y sólo el 18% tiene plena confianza en su entidad.

En opinión de IPVEUROPA, el origen del problema es que "en España no existe una cultura financiera. Se piensa más en gasto que en ahorro. La gente no planifica". Por ejemplo, muchos no saben que los planes de pensiones, aunque fiscalmente favorables durante la vida laboral, tributan en el momento del rescate. O no se dan cuenta de que tener mucho patrimonio en inmuebles puede suponer un problema en determinados casos, como el de ese empresario que tenía un patrimonio de 10 millones en bienes inmuebles, ninguna liquidez y apenas 20.000 euros en la cuenta.
Invertir en ladrillo no es fácil. No hablamos de la casa en la que uno vive, sino del piso de la playa o del apartamento que se alquila. IPVEUROPA advierte de que "al español le cuesta vender a pérdida, pero a veces hay que vender, generar liquidez y cancelar deudas". La peor inversión financiera es tener una casa "a la que vas 10 días al año".
Sin embargo, incluso teniendo esto en cuenta, ésta es una opción que ellos plantean a sus clientes a menudo. Eso sí, con condiciones: "Residencial, en una región sin burbuja, en euros para no tener riesgo de tipo de cambio, en un país estable y con seguridad jurídica". ¿Quedan sitios así? Pues aseguran que sí: París, Bruselas,... "Hay capitales en Europa con precios casi tres veces por debajo de otras". En estos lugares, comprar un piso y alquilarlo puede ser casi como "tener un bono".
www.ipveuropa.com  o info@ipveuropa.com  para más información.